Ya funciona el primer casino para chinos en Madrid

Ya funciona el primer casino para chinos en Madrid

Publicado el 10/07/15 - por Óscar F. Civieta

Se llama El Caballo Dorado y se encuentra en el barrio de Usera. En él se cuida hasta el más mínimo detalle para que la clientela oriental esté a gusto.

No hace falta recurrir a estadísticas oficiales para darse cuenta de que la población china en España se ha multiplicado en los últimos años. Muchas personas procedentes del país asiático decidieron, y deciden, instalarse en este país. Aquí montan sus negocios y trabajan como el que más. Incluso más que el que más. Y cuando terminan su jornada laboral, quieren divertirse. Existen restaurantes para chinos (que no restaurantes chinos), tours para chinos, barrios para chinos y, ahora también en Madrid, un casino para chinos.

Abrió sus puertas el pasado 1 de julio y su dueño es un joven empresario, cuya familia siempre ha estado relacionada con el mundo del juego: Jaime Martín Laborda. El establecimiento se llama El Caballo Dorado y se sitúa en lo que llaman el distrito chino de Madrid, que no es otro que el barrio de Usera, en el que el 22 % de la población procede del país asiático.

Es un casino de cuatro plantas que ofrece una infinidad de juegos. No todos están orientados al público chino, también está el incombustible, aunque en horas bajas, bingo de toda la vida. Con esto el dueño hace un guiño a los jugadores españoles ya que, como él mismo dice, “no se excluye a nadie”.

Al ser un negocio sin competencia, no tiene un espejo en el que mirarse. No sabe, por tanto, cuáles serán las modalidades de juegos con mejor acogida. Por ello, ha tomado la determinación de poner a disposición de los jugadores una prolija oferta y el tiempo será el que dicte sentencia.

La cultura oriental

Laborda, como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta el público principal al que va dirigido el negocio, ha tenido muy en cuenta las distintas creencias de la cultura oriental. Como ejemplo, en ningún sitio del casino aparece el número 4 (algo realmente difícil tratándose de una sala de juegos), ya que esta cifra es la de la muerte.

También tuvo problemas a la hora de elegir el nombre. En un principio su intención es que se llamara La Puerta Dorada, pero contenía un número de sílabas que no da buena suerte en la cultura oriental. Así que, finalmente, se decidió por El Caballo Dorado.

La inauguración fue un auténtico éxito y ya antes de que se abrieran las puertas había gente esperando en la calle. En China el juego está prohibido, excepto en Macao, pero parece que a los chinos que viven en España sí les apetece disfrutar de él.