Venezuela sumó 166 condenas por delitos relacionados con el juego

Venezuela sumó 166 condenas por delitos relacionados con el juego

Publicado el 03/02/15 - por Óscar F. Civieta

Entre 2011 y 2014, 166 personas fueron condenadas por infracciones vinculadas con el juego. En los dos últimos años se destruyeron 9.719 máquinas tragamonedas.

El juego debería ser ocio, diversión. Alegría. Hay personas, empero, que tienen una percepción antagónica del sector. Demasiados que lo vislumbran como una oportunidad para enriquecerse, por supuesto, de manera ilícita. Mafiosos (con todas las letras) que beben de la buena voluntad de los honrados; en ocasiones (muchas desgraciadamente) con la anuencia subrepticia de los que mandan. Afortunadamente son también unos cuantos los países que están, por fin, poniendo parapetos a esta espiral imparable de corruptelas. Venezuela es uno de ellos. Por ello, en los últimos tres años fueron condenadas 166 personas por delitos relacionados con casinos, bingos y máquinas tragamonedas.

Además, se presentaron 262 acusaciones, se destruyeron 9.179 tragaperras (traganíqueles como son conocidas en el país del norte de Sudamérica), 101 mesas de juego, 23.190 tarjetas electrónicas y siete ruletas. Estas actuaciones se desarrollaron en un total de 16 estados venezolanos.

Las cifras las expuso la directora de Legitimación contra Capitales, Delitos Financieros y Económicos, Emilse Ramos, en un conocido programa de radio. Se refirió esta a los delitos económicos y financieros, explicando que, por regla general, tienen que ver con la apropiación de recursos pertenecientes a una institución financiera. Otra infracción repetida, dijo, es la de hacer una transferencia sin permiso del titular. La pena en este caso es de 8 a 10 años de prisión.

La Unidad de Peritaje del Ministerio Público, del cual depende la dependencia dirigida por Ramos, une sus fuerzas con la Unidad Nacional de Inteligencia para inquirir acerca de los movimientos bancarios de aquellas personas que puedan ser sospechosas de delitos económicos como los reseñados anteriormente.

La Ley para el Control de los Casinos, Salas de Bingo y Máquinas Traganíqueles

La legislación que da título a este apartado es la encargada, entre otras funciones, de cerrar casinos clandestinos y destruir máquinas tragamonedas. Para tan ardua labor se creó la Comisión Nacional de Casinos, Bingos y Máquinas Traganíqueles.

La destrucción de las tragamonedas se llevó a cabo al amparo del Plan Nacional de Destrucción de Máquinas Traganíqueles, pergeñado por la Dirección General contra la Delincuencia Organizada del Ministerio Público.

En la actualidad, subrayó Ramos, solo disponen de autorización ocho salas de bingo, todas en el estado de Nueva Esparta. Permisos concedidos por estar emplazado en una zona eminentemente turística.

Formación para luchar contra el juego ilegal

Otra de las medidas tomadas en los últimos tiempos en aras de terminar con la lacra de la corrupción es la continua formación establecida a través de la Escuela Nacional de Fiscales. Se han llevado a cabo, señaló Ramos, talleres y cursos con el propósito de que los fiscales se pongan al día en lo que tiene que ver con delitos crematísticos y bancarios.

Al igual que en otros países americanos como México, Argentina o Panamá, el Gobierno de Venezuela también se muestra decidido a desterrar la corrupción del sector. Con paso firme deberá continuar por este camino. Sin tapujos. Enviando un mensaje claro y severo a todos los que siguen entendiendo el juego como un espacio pintiparado para desplegar las redes de sus negocios ilícitos.