Uruguay tendrá una lotería deportiva

Uruguay tendrá una lotería deportiva

Publicado el 16/10/15 - por Óscar F. Civieta

Fue aprobado en la Cámara de Diputados con 79 votos a favor y 18 en contra. En el debate se produjeron momentos de mucha tensión y graves acusaciones.

Acusaciones entre diputados, duras críticas a la resolución, ataques al juego. La votación acerca de la creación de una lotería deportiva en Uruguay caldeó al máximo el ambiente en la Cámara de Diputados. Finalmente, y a pesar de las muchas discrepancias (rebeliones internas incluidas), el proyecto salió adelante con 79 votos a favor de los 97 posibles.

Apuestas DeportivasPor tanto, se aprobó en los presupuestos la creación de esta lotería en la que, además, se podrá apostar online. De esta forma el charrúa se convierte en otro de los países latinoamericanos que da pasos decididos hacia la necesaria y ansiada regulación del juego en red.

Los votos dieron la anuencia al proyecto, pero el debate fue encarnizado. Primero fueron los diputados Darío Pérez y Sergio Mier (ambos de la Liga Federal Frenteamplista) los que, como ya habían anunciado, rompieron la disciplina de voto y se postularon absolutamente en contra de la constitución de esta lotería.

Fue Pérez el que lanzó una de las acusaciones más graves al asegurar que si ese debate había llegado hasta el Parlamento era porque había detrás “un poderoso lobby”. Tanta fuerza tiene este lobby, según el diputado frenteamplista, que es capaz incluso de “parar el Parlamento”.

Pero no se quedó ahí Pérez, su perorata estuvo repleta de acusaciones de principio  a fin. Espetó que en Uruguay debería desarrollarse una discusión respecto al juego “y cómo se financian las elecciones”. Mensaje directo y meridiano en el que afirmaba que el juego (quizás ese lobby comentado anteriormente) paga campañas políticas. Con un enigmático “esta noche yo dormiré tranquilo”, finalizaba su acalorada intervención el diputado de la Liga.

Y no fue Pérez el único que hablo de la existencia de un lobby. Es más, algunos incluso lo reconocieron sin mayor problema, asumiendo que es una realidad contra la que, parece, no se puede luchar. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con el diputado Jorge Pozzi, del Frente Líber Seregni. No se anduvo con ambages y afirmó que la existencia de lobbies (más de uno) “es innegable”. “Estamos hablando entre gente grande, no nos podemos hacer las carmelitas descalzas”, comentó con cierta ironía.

Alberto Perdomo, nacionalista, también reconoció que hay lobbies “de a pie y de guante blanco”. Y Ricardo Berois focalizó su discurso en la necesidad que, en su opinión, hay de que el juego sea regulado en Uruguay.

Una vuelta de tuerca fue la que dio el diputado del Partido Independiente Iván Posada. Es probable que exista un lobby, dijo, pero puede que sea “para evitar la creación de una lotería deportiva”.

Y por si fuera poco, si faltaba picante en la sesión, lo puso (y en grandes cantidades), el diputado del Partido Nacional Jorge Gandini. Su intervención acabó por encender los ánimos y provocó respuestas más propias de una pelea callejera que del Parlamento.

Recordó Gandini que cuando criticó la existencia de tragaperras en los bares recibió amenazas, tuvo que aguantar pintadas enfrente de su casa y daños en su automóvil. Después se explayó a gusto y afirmó que el juego pagaba campañas políticas y ponía legisladores.

Saltó entonces la alarma y el debate serio se convirtió en un cruce de provocaciones: “Diga los nombres de los legisladores pagados por el juego”, respondió el frenteamplista Edgardo Rodríguez.

Y llegó la sentencia y el fin del debate: “El que se mete con uno, se mete con todos. A nosotros nadie nos aprieta. Si se meten, después que banquen”, apuntó un desafiante Gonzalo Mújica (Frente Amplio).