Las máquinas tragaperras (también conocidas como slots) son juegos de apuestas que en la actualidad se encuentran en todos los casinos, de forma omnipresente.
Algunos casinos constan de salas enteras dedicadas en exclusiva a las tragaperras, un ejemplo es el Casino Foxwoods de Conecticut, que posee más de 7,000 máquinas tragaperras y todavía piensa incluir más en su interior.
En la actualidad, pueden encontrarse máquinas tragaperras tanto en casinos físicos como online, además de en bares, restaurantes y otros establecimientos de juego. Sin embargo, la historia de las máquinas tragaperras es bastante sencilla.
Máquinas tragaperras: Los Primeros Años
La historia de las máquinas tragaperras se inicia entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando un inmigrante alemán llamado August Fey construyó una caja de metal con tres carreteles giratorios en San Francisco.
Estos carretes contenían distintos símbolos, entre los cuales se incluían campanas, y cuando tres campanas quedaban alineadas en la ventana de la caja, se otorgaba el premio mayor.
La idea tuvo un éxito instantáneo y menos de una década después, Herbert Mills desarrolló en Chicago la idea de las "Máquinas de Campanas" añadiendo otros símbolos y ensanchando la ventana para que los jugadores que no habían acertado pudieran ver lo cerca que habían estado de ganar. Mills fabricó sus máquinas en serie y las vendió por todo el país.
Al comienzo dichas máquinas otorgaban premios que no eran en efectivo para evitar entrar en conflicto con las leyes de apuestas, pero en 1931 el juego fue legalizado en Nevada y las tragaperras con premios en metálico se multiplicaron rápidamente en los casinos locales.
Máquinas tragaperras: La Generación de Bally
En 1960, la compañía de Bally reemplazó el aspecto mecánico tradicional de la máquina de slots con un sistema electromecánico. Esto permitió que las máquinas pudieran recolectar y pagar más rápido, y Bally se constituyó con rapidez como uno de los líderes del mercado de las tragaperras.
Máquinas tragaperras: El Presente
Hoy las máquinas tragaperras lucen una increíble cantidad de campanas y silbatos, incluso más que antes. Mientras algunas todavía tienen un "brazo" que puede ser presionado hacia abajo para poner en marcha el mecanismo de giro, todas pueden ser operadas simplemente con oprimir un botón.
Permiten el ingreso de muchas monedas a la vez, que pueden pagar por aciertos hasta en nueve líneas simultáneamente, pudiendo ofrecer enormes botes progresivos.
El último paso de las máquinas tragaperras ha llegado con su inclusión en los casinos online. A pesar de todos los cambios sufridos y las diferentes máquinas que se pueden encontrar, las tragaperras todavía mantienen el espíritu de sus inicios.
La principal y casi única diferencia entre las tragaperras online y las físicas en que cuando se juega online no es necesario realizar cambios de monedas con las que poder jugar, sino que las ganancias se añaden directamente a tu cuenta en el Casino.