Sicología de las Apuestas Online
Esperemos que no seas tan ingenuo como para creer que en las apuestas solo cuenta la suerte; aunque por supuesto, la suerte es el factor más importante a la hora de ganar en grande. Los jugadores de talla mundial más inteligentes podrán jugar sin cometer un solo error y aun así perder ante ella.
Pero la suerte no es todo. También está en juego la sicología.
Pero entonces ¿qué es la sicología de las apuestas en línea?
La sicología de apuestas puede subdividirse en dos categorías: la ciencia de la sicología y la aplicación de la sicología.
Ciencia y Sociología: Las Dualidades
Existen dos teorías generales acerca de lo que significa apostar para un ser humano. O apostar está mal, es un comportamiento desviado de lo normal, o apostar es la extensión natural del comportamiento humano. La mayoría de la gente lo percibe como algo negativo. Lo consideran una actividad ilegal.
Estas personas tienen a tener visiones del mundo más bien rígidas que no incorporan elementos de riesgo. Preferirían colocar su dinero en el banco en vez de invertir en un proyecto arriesgado, incluyendo la bolsa de valores, que en definitiva es lo mismo que apostar. Su naturaleza no deja llevar por el instinto, tienden a concebir la necesidad de apostar como una enfermedad patológica que no puede ser controlada, y a veces llegan al punto de compadecer al apostador y etiquetarlo como enfermo.
Aquellos que perciben el apostar como una extensión natural de cómo vivimos, tienden a ver la actividad como un proceso racional e instintivo, más que como una forma perturbada de comportamiento o una enfermedad. Estas personas lo ven como un pasatiempo saludable. Divertido, en otras palabras. Con esto no se pretende afirmar que el apostador desea perder o no corre el riesgo de volverse adicto, sino que percibe las apuestas como una manera natural de vivir su propia vida.
No existen respuestas correctas o incorrectas, ninguna visión debería ser juzgada; todo se reduce en definitiva a las bases fundamentales sobre las cuales una persona elige construir su vida.
Aplicación: Controla tus Emociones
Al apostar no se puede perder el control de las propias emociones. Perder el control distrae al jugador y lo aleja de la actitud que debe tener si quiere jugar inteligentemente. Un apostador exitoso sabe cuándo jugar y cuándo retirarse. Un apostador inteligente nunca acaba quebrado.
Por supuesto que es muy difícil controlar las propias emociones al embarcarse en la loca montaña rusa de las apuestas; existen demasiadas subidas y bajadas, demasiados riesgos como para no ponerse nervioso. Emocionarse es natural pero no permitas que las emociones te dominen; no las arrastres hasta la próxima mano; encuentra la manera de dejar atrás el estrés y la ansiedad y el odio y la rabia y vive cada momento por lo que es. Enójate, si quieres, una vez que te hayas retirado de la mesa.