¿Serán las apuestas libres, sociales y online el futuro del sector?

¿Serán las apuestas libres, sociales y online el futuro del sector?

Publicado el 18/09/14 - por Óscar F. Civieta

Están surgiendo diversas casas de apuestas en las que los usuarios compiten contra otros jugadores y no frente a la web. Son las llamadas apuestas sociales.

 

Puede resultar paradójico hablar del futuro de un sector como el de las apuestas online, que está más vivo que nunca y tira del conjunto del juego en estos tiempos de crisis. Pero este mundo navega a velocidad de crucero, aunque las aguas estén revueltas, y, sin ni siquiera poder vislumbrar la fecha de caducidad del modelo anterior (quizás no llegue nunca), ya se crea el nuevo. Es el caso de las apuestas sociales.

Pero… ¿Qué son las apuestas sociales? Aquellas en las que los usuarios compiten contra otros jugadores y no contra la web. La otra diferencia principal es que no se juega con dinero real. Algunas casas han ideado sistemas de regalos, otras esperan que las empresas pergeñen torneos en su web y ofrezcan dinero. Sin perjuicio de estas excepciones, se podría decir que si se juega para ganar dinero, las apuestas sociales no son el mercado correcto.

Algunas casas de apuestas sociales

Apuestas SocialesCon fuerza sonó el estreno de Dareyoo, creada por Eric Marcos y Josep Coma, dos jóvenes barceloneses que solían apostar en las webs clásicas. Como apuntó el primero de ellos a Casino Top Lists, es una plataforma de apuestas “libre y social”. A la característica de social se aneja la de libre porque, a diferencia de otras, son los propios usuarios los que crean las apuestas.

La idea surgió, en palabras de Marcos, porque “yo apostaba mucho, pero quería hacerlo a cosas más divertidas”. El sistema es sencillo: se crean las apuestas y los acertantes ganan su propia moneda, el Yoo. Los mejores aparecerán en las posiciones cabeceras de los distintos rankings. Nació el pasado mes de julio y, todavía en fase beta, ya cuentan con 300 usuarios.

No ofrecen dinero real, y aseguran que su mercado son las personas que no apuestan para ganarlo. Sin embargo, confían en tener cabida también para aquellos que tengan un interés crematístico, a través de la creación, por parte de otras empresas, de promociones dentro de su aplicación. “Mientras el premio lo ofrezcan otros, nos vale”, subrayó Marcos.

Futura Markets busca a los mejores predictores. En su web se puede apostar a asuntos tan dispares como el resultado del referéndum en Escocia, el crecimiento trimestral del PIB o el nombre del nuevo alcalde de Madrid. Como si de corredores de bolsa se tratara, esta web propone a los usuarios que compren acciones, cada una cuesta 83 Futuras (su moneda virtual).

Un sistema ligeramente distinto utilizan en Betrocket o Betfilia. En ambas webs los que lideren las distintas clasificaciones tendrán la oportunidad de canjear sus monedas por regalos.

Quizá la pregunta correcta no sea si las apuestas sociales y libres serán el futuro del sector. Es erróneo plantearlo así porque se trata de dos modalidades diferentes. Casi dos sectores distintos. Las personas que quieran ganar dinero seguirán apostando en las webs en las que lo hacen habitualmente. Los que se lo planteen como un juego, una manera de competir con sus amigos, un “comunio” de las apuestas, se decidirán por estas nuevas páginas.

No hay, por tanto, un único espacio en el futuro del sector de las apuestas. Ambas modalidades han de convivir con sencillez. En ningún caso deberían suponer competencia mutual. Tampoco con los casinos online u otras salas de juego virtuales.