La ilusión de control


Para empezar este artículo quiero hacer una cita de la obra "La última noche de Dostoievski" de la autora Cristina Peri Rossi, autora uruguaya afincada en España. Esta obra tiene como eje central la pasión por el juego. La cita es la siguiente: "No jugué con concentración: elevaba la cabeza de los cartones, para observar la gran puerta de acceso, por donde tenía la esperanza de ver entrar a Marta, con marido o sin él. Los premios salían a mi alrededor, saltándome, seguramente porque yo no alcanzaba el poder de concentración necesario para ganar".

Esta situación, perfectamente descrita, nos sirve para ilustrar este sesgo cognitivo llamado la ilusión de control.
La ilusión de control podríamos definirla como la tendencia que tenemos a comportarnos como si pudiéramos controlar los sucesos aleatorios. Hay evidencias de estudios en los que se observó que jugadores de dados cuando querían como resultado números bajos tiraban los dados suavemente y si deseaban números altos tiraban los dados fuertemente.
Esta ilusión de control puede explicarse por la concurrencia de elementos propios de situaciones que sí pueden controlarse junto con situaciones de azar.

Los elementos de las situaciones en las que interviene la habilidad son los siguientes: la elección, la familiaridad de los estímulos y de la respuesta, la competición y la participación activa y pasiva como por ejemplo la atención y la concentración.

De estas hipótesis se puede obtener como conclusión que los jugadores tendrán más confianza en ganar si pueden elegir los números de una lotería que si no los eligen, lo que hace referencia a la elección. Tendrán más confianza en ganar si juegan en una lotería o juego que les resulta familiar frente a una que sea más novedosa, lo que hace referencia a la familiaridad estimular. Tendrán más confianza en ganar si juegan contra un contrincante inseguro de sí mismo que contra uno que sea seguro, haciendo referencia a la competición. Por último tendrán más confianza en ganar si pueden tirar ellos mismos los dados en lugar de otra persona, refiriéndonos a la participación activa y si dedican más tiempo a concentrarse en el juego, haciendo referencia a la participación pasiva.