Cuando un jugador se enfrenta a un dispositivo de azar, entran en juego una multiplicidad de procesos psicológicos que provocan en él una serie de consecuencias orgánicas y de pensamiento que pueden hacer que quizá distorsione la situación ante la que se encuentra.

 

Estos procesos psicológicos son muy variados y diferentes.

En esta serie de artículos dedicados precisamente a este tema, vamos a tratar de esclarecer algunos de ellos para que, de esta forma, el juego sea una actividad más racional y por lo tanto más placentera.

En primer lugar cabría destacar los pensamientos irracionales que asaltan a los jugadores. Estos pensamientos son de tipo mágico, y se producen cuando los jugadores se enfrentan ante la fuerza imposible de controlar del azar.

Es misión de este artículo identificar y dar nombre a dichos pensamientos, así como tratar de definirlos. Estos pensamientos se llaman sesgos cognitivos. Un sesgo, por tanto, sería cualquiera de los efectos que se producen en el observador debido a que éste va seleccionando la información que le llega de forma muy selectiva.

El primer sesgo a tratar va a ser el Heurístico de la representatividad. Un heurístico es un procedimiento que realizamos de forma intuitiva cuando hacemos juicios de valor y juicios predictivos a la hora de tomar decisiones.
Este mecanismo psicológico se ha mantenido a lo largo de la trayectoria evolutiva humana con el fin de aumentar la economía cognitiva. Es decir, es un mecanismo que nos ahorra el tener que pensar  y evaluar ante cada situación a la que nos enfrentamos. Muchas veces acertamos aplicando heurísticos, pero otras fallamos debido a que ignoramos partes importantes de la información que se nos presenta.

El heurístico de la representatividad es una de las reglas que las personas usamos para simplificar la ingente cantidad de información que deberíamos procesar para emitir juicios.

Si se nos dice que hay un individuo que es tímido, introvertido, servicial, muy meticuloso, sumiso y al que le apasiona el orden y el detalle, y se nos pide que digamos su profesión a escoger entre granjero, comercial, piloto de aviación, un bibliotecario o un físico, ¿cuál elegiríamos? En este caso aplicando el heurístico de la representatividad, la probabilidad de que el individuo sea bibliotecario se estimaría por el grado en que es similar al estereotipo de bibliotecario.

Hemos acudido a este heurístico para explicar ciertos sesgos cognitivos que serán objeto de sucesivos artículos referentes a este tema.