¿Pretende convertirse México en la próxima “Meca del juego”?

¿Pretende convertirse México en la próxima “Meca del juego”?

Publicado el 26/01/15 - por Óscar F. Civieta

El Gobierno mexicano está estudiando la posibilidad de construir, en los próximos tres años, un trío de grandes casinos al más puro estilo de Las Vegas.

 

Las Vegas será la sempiterna “Meca del juego”; aunque, en cifras, Macao desbancara por momentos a la ciudad de las luces de ese puesto de privilegio, el mal momento de la urbe asiática está provocando un nuevo cambio de tornas. México, obviamente, está en la actualidad muy lejos de cualquiera de estos dos territorios. Sus gobernantes, empero, parecen dispuestos a acortar las distancias. Tal y como aseguró la titular de la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS), Marcela González Salas, hay un interés claro por parte del gobierno federal para construir tres grandes casinos en tres años.

De momento solo es una idea, quizás onírica, pero absolutamente seria. Salas señaló que los miembros de las secretarías de Gobernación (Segob), Turismo (Sectur) y Economía (SE), ya tienen encima de su mesa un primer bosquejo; el cual están analizando en profundidad.

La noticia saltó a la luz tras la entrevista concedida por la directora general al diario mexicano Reforma. En ella aseguró que la incipiente ilusión consiste en que estos macrocentros de ocio contengan casinos, teatros, centros de espectáculos, convenciones y exposiciones.

Es complicado vislumbrar si el planteamiento se acabará convirtiendo en realidad, no obstante, parece que González Salas tiene las cosas meridianamente claras. Apuntó que los complejos podrían emplazarse en Cancún, la Zona Diamante de Acapulco y la Península de Baja California. Es más, aseguró que había empresas estadounidenses y chinas que ya habían mostrado su interés. ¿Cuántas de estas empresas estarán ya presentes en Macao o en Las Vegas? ¿O en los dos?

¿Es México el lugar ideal?

Por entorno, espacio y localización geográfica, no cabe duda de que México, y en particular los emplazamientos marcados por la directora general, son lugares pintiparados para apostar fuerte por el sector del juego presencial. Sin embargo, ¿está México preparado legislativamente para esto?

Las circunstancias que rodean a la industria del entretenimiento en el país azteca no son demasiado alentadoras. La corrupción, generada en gran medida por las peligrosas y excelentes relaciones entre empresarios, mafiosos (algunos empresarios mafiosos), políticos, jueces y demás personas con poder asolan a este mercado en los últimos tiempos.

En el Gobierno están tratando de dar un buen lavado de cara al sector, pero es tanta la suciedad acumulada que no será fácil dejarlo límpido. Tampoco resultará sencillo terminar con las corruptelas de las más altas estancias. Los antecedentes compelen a utilizar un filtro realmente severo si, de verdad, se ansia acabar con las licencias ilegales, las comisiones y los favores en las huestes gubernamentales.

Un buen e imprescindible paso es crear una nueva Ley de Juegos de México. Esta ya está en marcha y, salvo sorpresa, quedará oficializada entre febrero y marzo del año actual. Estará erigida, por tanto, una base sólida. Pero quedará todavía mucho trabajo por delante, por ejemplo, habrá que mantener una estricta vigilancia a cada movimiento extraño de personajes como Juan José Rojas Cardona y sus esbirros.

Quizá sea un proyecto demasiado ambicioso para un país que, desgraciadamente, está en las antípodas de lo que se considera un territorio con un sector del juego limpio y legal. Es mucho lo que hay que barrer, como para estar pensando en megalómanas aspiraciones.