La Consejería de Gobernación ha presentado una Orden que modifica la existente en la que se regula el número de mesas que debe atender un jefe, aumentando este número respecto al precedente, lo que supondría una pérdida de empleo absoluta de unos cien trabajadores y una pérdida porcentual de un quince por ciento.
Por parte de la Federación de Comercio de Andalucía se ha calificado esta Orden de "paso atrás" en todo este asunto de la regulación del juego en los casinos, y además se considera que es una agresión a los trabajadores del sector del juego, ya que empeora las condiciones laborales al obligarles a atender más mesas en el mismo tiempo. A la vez, los clientes también se verán más desatendidos, con lo que puede bajar el rendimiento económico del casino y provocar un círculo vicioso de bajos rendimientos económicos, regulación de plantillas, más despidos y así sucesivamente.
Como era de esperar, se han hecho alegaciones contra esta Orden bajo la justificación de que no es permisible que, bajo la actual crisis económica que vivimos, se intenten elevar los beneficios de las salas de juego a costa del empeoramiento de las condiciones laborales.
Andalucía cuenta con cinco casinos y en total con unos seiscientos trabajadores, que de momento han empezado una campaña informativa en los centros de trabajo y si la Orden sigue adelante planean efectuar movilizaciones.
