México pierde 3.000 millones por las apuestas ilegales

México pierde 3.000 millones por las apuestas ilegales

Publicado el 30/06/15 - por Óscar F. Civieta

México, según la estimación del ente oficial encargado del sector, deja de ingresar al año alrededor de 3.000 millones de pesos por el juego online ilegal.

El presidente de la Asociación de la Industria del Entretenimiento (AIE) de México, Miguel Ángel Ochoa Sánchez, aseguró el mes pasado, tras la reunión mundial de UNI Global, que el Gobierno mexicano deja de ingresar, anualmente, alrededor de 3.000 millones de pesos debido al juego online ilegal. La estimación de esta cifra se ha hecho valorando lo que se pierde en impuestos, empleos e inversiones.

Las cifras conminan a la regulación urgente de esta modalidad, apuntó Ochoa. La legislación competente debiera ser la nueva Ley de Juegos y Sorteos que, a pesar de estar aprobada en la Cámara de Diputados, lleva bastante tiempo paralizada en el Senado, aunque no están muy claras las razones.

El sector del juego en el país azteca está creciendo a un ritmo vertiginoso y, aunque ahora se quiera acusar a las casas de apuestas y casinos online del descontrol anejo a esta industria en México, cabe recordar que fue la connivencia entre Gobierno, jueces, empresarios y mafias la que llevó a una situación crítica al sector.

 

En los últimos tiempos, desde el Ejecutivo estatal están tratando de normalizar un sector que, por momentos, caminó demasiado libre y se convirtió en un infinito oasis para la ilegalidad. Por un lado se han endurecido los controles y medidas policiales, lo que ha provocado la clausura de un buen número de casinos ilegales.

Por otro, se está entendiendo esta industria como una buena opción para obtener réditos positivos, económicamente hablando. Es decir, no pretenden reducir el número de casinos ni de salas de juego, sino lograr que todas las existentes estén bajo el paraguas de la ley y, por ende, rindan cuentas en forma de impuestos a la Administración. Lo que, además, se supone que traería algo de tranquilidad a este sector que, como otros muchos en México, ha vivido años muy duros al albur de las pretensiones de las mafias asesinas.

Según Ochoa, antes de 2007 había en el país 30 salas de juego (se entiende que se refiere a las legales) y en la actualidad hay 312.La industrian del entretenimiento, dijo el presidente, genera en México unos 180.000 empleos, entre directos e indirectos. Las principales inversiones provienen de Estados Unidos, Canadá y Sudamérica.

El mayor de los males es el juego online

Resulta, cuando menos, curioso, que en un país en el que el juego ha estado podrido durante muchos años, y en el que, aún hoy, falta mucho por limpiar, todas las críticas se viertan se contra una modalidad realmente joven como es la online. Empresarios y Gobierno han olvidado los malos tiempos pasados y ya solo ven un enemigo. La seguridad, por ejemplo, ya no es un problema.

Como no lo es que la ley que debía advenir para purificar el sector, y cuya aprobación estaba prevista para febrero del año actual, se encuentre en algún cajón del Senado esperando quién sabe qué para entrar en vigor. Eso tampoco es un problema.