Madrid bajará los impuestos a los casinos que mantengan su plantilla

Madrid bajará los impuestos a los casinos que mantengan su plantilla

Publicado el 23/12/14 - por Óscar F. Civieta

Los casinos madrileños que conserven o aumenten el número de trabajadores se beneficiarán de una rebaja fiscal del 7% o el 5%, dependiendo de la base imponible.

 

Gracias a una enmienda del Grupo Popular, que modifica un artículo de la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas, la Comunidad de Madrid beneficiará fiscalmente a todos aquellos casinos que mantengan o aumenten su plantilla de trabajadores respecto al año anterior.

En concreto, la medida se estatuye de la siguiente forma: para una base imponible de hasta 2 millones de euros, se aplicará un tipo del 15% a todos los que cumplan con este supuesto, mientras que el resto hará frente a un 22%; en el caso de que la base imponible se sitúe entre 2 y 8 millones de euros, el tipo aplicable será del 25% (30% asumirán los casinos que reduzcan su plantilla). La rebaja no será aplicable para aquellas empresas que tributen con una base imponible superior a los 8 millones de euros.

La medida, obviamente, ha de calificarse como positiva. Es de esperar que, una vez oficializada, sea un acicate para que los empresarios del sector no despidan a sus trabajadores con facilidad. Resulta paradójico, empero, que desde el Ejecutivo estatal (gobernado por el mismo partido que la comunidad madrileña) se sacara adelante una reforma laboral que facilitaba sobremanera el despido, y ahora se premie a los que no tomen este tipo de medidas.

Se mire por donde se mire, el objetivo final parece favorecer la labor empresarial. Hacer lo propio con las condiciones laborales existentes en España no se vislumbra como un propósito. Al menos de momento.

Las últimas decisiones tomadas desde el gobierno autonómico tendentes a mejorar el estado empresarial del sector, vieron la luz cuando las negociaciones para que Sheldon Adelson creara Eurovegas estaban en su momento álgido. Aquel sueño onírico del PP se quedó en nada.

No hace mucho saltó a los papeles el nombre de Wang Jianlin, un empresario asiático que, dicen, tiene interés en poner en marcha un proyecto similar. Poco tiempo después, las medidas favorecedoras vuelven a surgir. ¿Casualidad? No, según las malas lenguas.