Las licencias para Barcelona World se entregarán en paquetes de tres

Las licencias para Barcelona World se entregarán en paquetes de tres

Publicado el 03/07/14 - por Óscar F. Civieta

Para erigir el complejo de Barcelona World al completo se necesitan seis licencias. La Generalitat las entregará de tres en tres para poder mantener el control.

 

La historia interminable. El cuento de nunca acabar. Un auténtico culebrón. Se agotan los calificativos para el proyecto de Barcelona World. Cuando parece que todo está resuelto, surge un nuevo problema. Si existe el acuerdo, alguien cambia las reglas. Lo último ha sido la decisión de la Generalitat de entregar, de momento, sólo tres de las seis licencias que se precisan.

Aunque la noticia no ha sido confirmada, fuentes cercanas al Gobierno catalán afirmaron que se dispensarán tres permisos en un principio, y el resto en un nuevo concurso que se abrirá cuando la primera parte del proyecto ya esté encauzada.

Esta última variación, como no podía ser de otra manera, no debe haber gustado en demasía en las huestes de Veremonte, empresa de Enrique Bañuelos que, se supone, será la encargada de levantar el macrocomplejo. “Se supone” porque todo parecía meridianamente claro hace apenas unos meses, sin embargo, la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat de que se otorgarían hasta un máximo de seis licencias, volvió a intrincar un proceso que, por fin, tenía visos de resolverse.

Esto ya supuso un duro golpe para Bañuelos, que confiaba en que su empresa fuera la única posible adjudicataria de las licencias. El objetivo, se intuye, era generar interés por el proyecto en otros inversores potenciales, obligando, de esta forma, a que Veremonte diera el 100% para mostrar un proyecto definitivo de la máxima excelencia.

Y parece que la jugada le salió bien al Ejecutivo catalán porque se multiplican los rumores de empresas y compañías extranjeras que podrían estar interesadas en Barcelona World.

Primero la apertura del proyecto a la competencia y ahora el repartir las licencias por partes. En este caso, el propósito por parte de la Generalitat parece ser ostentar, hasta el final, un cercano control sobre cómo se va desarrollando el proyecto.

Port AventuraCada resort contendrá un casino. Lo más probable es que las tres primeras licencias correspondan a aquellos que se encuentran más cerca de Port Aventura.

Esta nueva vuelta de tuerca puede volver a retrasar el inicio de unas obras que llevan años con la interrogación al final. De confirmarse la noticia de la entrega de las licencias por partes, el problema para Bañuelos es mayúsculo. Su proyecto, y la inversión necesaria para llevarlo a cabo que, en muchos casos, debe salir de las cuentas bancarias de grupos inversores afines, se pergeñó para ser la única empresa que construyera Barcelona World.

Es decir, necesita todas las licencias para seguir contando con la ayuda externa. Si éstas llegan en packs, no le será fácil convencer a los inversores de que el resto de permisos también se los van a conceder a ellos. ¿Y si los tres restantes no se los dan a Veremonte?