Si hay un negocio de juego que se está viendo afectado por la Crisis en la Comunidad de Castilla y León ese es el Bingo. Por supuesto que para los dueños del negocio no hay nada positivo en esta noticia, aunque para los jugadores ahora puede ser más fácil cantar un bingo, debido a la falta de clientes. Sin bien es cierto, el bote al que optarán será menor.
Más de la mitad de las salas de bingo de la Comunidad castellana se encuentran en quiebra técnica debido a la alta fiscalidad. Este sector es muy activo en lo que a dar trabajo se refiere, teniendo en nómina a cerca de 1200 personas en la comunidad.
Jesús Serrano, asesor jurídico de la Asociación de las Salas de Juego de Castilla y León explica la situación actual: "Es excesivamente caro porque no es normal que tribute tan alto [20% por cartón según la Consejería de Hacienda]. Eso hace subir el precio y no llama la atención. Esto está llevando al cierre a entre el 50% y el 60% de las salas de la Comunidad".
La recaudación ha caída aproximadamente un 40% en los últimos años y los propietarios de las salas están cansados de no contar con las mismas reglas que rigen para casinos y otras salas de juego, que tributan menos, o de los juegos online que todavía no pagan impuestos fiscales.
Así, esta situación prevé llevar a que Castilla y León sea la primera comunidad autónoma en contar con una legislación sobre esta cuestión, que podría estar lista a finales de este año.
Otro factor importante que habría influido en la caída de las salas de bingo es su escasa renovación. La enorme fiscalidad de la que ya hablábamos junto con la falta de apuesta de los empresarios por modernizar el sector provoca que la clientela no se renueve y, por ende, que el problema se agrave.
El dato es claro: en un lapso de 11 años, cinco salas de bingo cerraron sus puertas solo en la Comunidad de Castilla y León.
Habrá que ver si las nuevas leyes además de la modernización que el sector necesita, hacen que el Bingo remonte el vuelo.

