La metamorfosis de las salas de bingo

La metamorfosis de las salas de bingo

Publicado el 22/03/10 - por

En la Comunidad de Madrid se ha producido una metamorfosis, un cambio en los locales dedicados al bingo espectacular debido a la adaptación a las circunstancias

El juego en la Comunidad de Madrid está cambiando adaptándose a las nuevas circunstancias del mercado, pero en el caso de los salones dedicados al Bingo ha sido más espectacular que en otros juegos de azar.

En un principio había más de 100 salas destinadas a este juego, pero la crisis y el auge de los casinos online han hecho que pase a haber actualmente menos de sesenta y se prevé el próximo cierre de algunas más.

Lo que ha llevado a este declive ha sido la falta de clientela, que cada vez acude menos a este tipo de salas, mientras que los empresarios inventan juegos nuevos como por ejemplo el B3, que aumenta los premios hasta los 18.000 euros esperando que el público aprecie el esfuerzo, cosa que así parece ser que sucede. Los empresarios hacen nuevos proyectos de juegos, como por ejemplo un bingo online a través de Internet que se juega desde la sala y que está a la espera de ser aprobado por la Comunidad de Madrid.

El principal escollo al que se enfrentan estos empresarios para el desarrollo de su actividad es, a su juicio, los elevados impuestos que soportan, cerca del 62 por ciento, mientras que otras actividades del sector gozan de unos impuestos más bajos.

Los empresarios del sector manifiestan su deseo de que se abaraten los impuestos, para así poder mantener los puestos de trabajo, que se calculan en unos 2500, y hasta podrían hacer nuevas contrataciones si los juegos de nueva aparición marchan tan bien como prometen.

Otro tema escabroso es el tema publicitario, ya que ellos pueden colocar un nombre comercial en su fachada, pero no pueden decir que es un bingo, con lo que la afluencia de clientes se ve disminuida. No entienden cómo por ejemplo los clubes de futbol pueden anunciar a empresas de juego por Internet y casinos que no aportan nada al fisco nacional.

Todo esto ha hecho posible que los bingos hayan mutado a una especie de salas de juego en las que las máquinas tragaperras cada vez ocupan mayor superficie, en detrimento del tradicional bingo, que parece ser que tiene poco atractivo para las nuevas generaciones.

Con todo esto, parece ser que el modelo británico de apuestas se está importando al suelo nacional, en el que bares poseen la última tecnología y en ellos se puede apostar a todo, como carreras de coches, carreras de caballos, baloncesto, fútbol, etc. Tanto es así que este tipo de nuevas salas de apuestas están floreciendo y ya contamos con más de 200 solamente en la Comunidad de Madrid. Bienvenidas sean.