Fiscalía estudia la querella contra el Cabildo de Tenerife por prevaricar

Fiscalía estudia la querella contra el Cabildo de Tenerife por prevaricar

Publicado el 18/04/15 - por Óscar F. Civieta

El sindicato UGT acusa al Cabildo de prevaricación y cohecho en el proceso de venta del Casino Las Américas. Apuntan directamente al presidente, Carlos Alonso.

El proceso de privatización de los casinos públicos de Tenerife, que debería haber comenzado con la venta del Casino Playa de las Américas, está absolutamente paralizado después de que el concurso quedara desierto.

La intención del Cabildo de Tenerife sigue siendo la de vender las tres salas públicas de juego (Las Américas, Santa Cruz y Taoro en Puerto de la Cruz), sin embargo, en estos momentos la actualidad se focaliza en saber qué futuro tiene la querella criminal presentada por la Unión General de Trabajadores (UGT), en julio de 2014, en la que se acusa al Cabildo de prevaricación y cohecho en el comentado intento de venta.

Gustavo Santana, secretario general de UGT en Canarias, apunta, en declaraciones a Casino Top Lists, que toda la documentación está ya en la mesa del fiscal  y que este debe dictar un informe en las próximas fechas, para que, posteriormente, “el juzgado haga una providencia del ordenamiento del calendario de diligencias previas”.

La querella, indica Santana, es contra todo el Consejo de Administración del casino, además de varios técnicos del Cabildo. Asegura que existen “una serie de informes que no se ajustan al funcionamiento de una administración pública”.

Lejos de amedrentarse, el secretario general acusa, directamente, al presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, en su doble condición de máximo mandatario del gobierno isleño y de presidente del Consejo de Administración del Casino Las Américas. La responsabilidad absoluta, dice, debe caer sobre él. “Ha habido gestión contable culpable”.

Desde el principio en contra de la venta del Casino Las Américas

Ya en los albores de este proyecto de privatización, el sindicato se mostró rotundamente en contra. Mantuvo una ardua lucha, junto con Comisiones Obreras (CCOO), por lograr que se respetaran los puestos de trabajo. Pero no solo estribaba ahí la preocupación del sindicato.

Desde el Gobierno justificaron la venta por una insuficiencia presupuestaria, al calor de la Ley de Racionalización del Sector Público. Había una trampa para UGT. En palabras de Santana, el Casino Playa Las Américas, como entidad mercantil público-privada unipersonal, “tiene amplios beneficios. Lleva dando superávit los últimos 25 años”.

El ardid utilizado por el Cabildo, siempre según el secretario general, es unir los libros de cuentas de las tres entidades: Las Américas, Taoro y Santa Cruz. Hecho que sí hace que el balance financiero grupal sea negativo. En su opinión, deberían tratarse estos establecimientos de forma individual. Además, siempre han defendido que “el déficit de Taoro es producto de una mala gestión de los gobiernos del Cabildo insular”.

El concurso de venta, finalmente, quedó desierto; aunque Santana afirma que había varias empresas que ya habían presentado una propuesta y que, incluso, “pasaron un primer filtro”. Sorprendentemente, señala, decidieron retirar sus solicitudes. “Queremos pensar que nuestra querella criminal tuvo bastante que ver”.