El reglamento de máquinas de Baleares no convence a los operadores

El reglamento de máquinas de Baleares no convence a los operadores

Publicado el 11/02/15 - por Óscar F. Civieta

Desde Acomam critican algunos puntos del borrador del reglamento de máquinas recreativas y de azar presentado la semana pasada por el conseller de Economía.

 

Es inevitable que en algún momento surjan discrepancias. La Ley del Juego y las Apuestas de las Illes Baleares, que entró en vigor el 8 de agosto de 2014, se había distinguido desde sus albores (al menos así lo vendieron quienes trazaron su articulado) como una legislación unificadora y fruto del más absoluto consenso. Solo siete meses después, y cuando solo se ha celebrado una reunión de la incipiente Comisión del Juego, las voces discordantes ya se escuchan. En concreto se refieren al borrador del reglamento de máquinas recreativas y de azar presentado, en dicho encuentro, por el conseller de Economía y Competitividad, Joaquín García.

Establece este algunas variaciones respecto a la regulación anterior, vigente desde 2006. Cambios puntuales que, ni mucho menos, convencen a los operadores. La Asociación de Comerciantes Operadores de Máquinas Accionadas por Monedas de Baleares (Acomam) ya expresó, mediante una nota de prensa, sus principales divergencias.

Focalizaron su protesta en los documentos básicos que, hasta el momento, son necesarios para la instalación de máquinas tipo B en hostelería: autorización de instalación del establecimiento (de duración indefinida), boletín de situación (cuya vigencia se establece de mutuo acuerdo entre la operadora y el establecimiento, con un máximo de seis años), y la guía de circulación (documento que ampara la legalidad de la máquina).

Son los cambios introducidos en esta serie de requisitos los que no convencen a Acomam: si el reglamento propuesto entrara en vigor, apuntaron desde la asociación, “la autorización de instalación del establecimiento y varios aspectos del boletín se funden en una autorización de instalación, que es conjunta entre operadora y establecimiento, y que reduce el plazo a un máximo de tres años.

No están de acuerdo los operadores con estos cambios, aunque tampoco dan demasiadas razones en su comunicado oficial. Sí afirman, empero, que aunque siempre se ha hablado de unidad, “el borrador de reglamento propuesto no nace de petición alguna del sector” y dudan mucho de que pueda haber consenso “en un cambio tan radical del sistema”.

El borrador del reglamento de apuestas

Además del que hace referencia a las máquinas de azar, Joaquín García también presentó el borrador del reglamento de apuestas. En este caso no hay una legislación anterior con la que comparar, por lo que las posibles quejas no podrán ampararse en la regulación vigente.

Uno de los aspectos más importantes del borrador, y que seguramente desatará la polémica, es la obligación para todas las empresas de apuestas, ya sean personas físicas o jurídicas, de contar con un capital mínimo de 1 millón de euros “totalmente suscrito y desembolsado”.

Comienza, por tanto, una nueva era para los casinos y salas de juego de las Islas Baleares. La ansiada ley ya es una realidad, y algunos de los que la reclamaron con insistencia quizás se estén arrepintiendo.