El presunto lavado de dinero en los casinos preocupa en Chile y Panamá

El presunto lavado de dinero en los casinos preocupa en Chile y Panamá

Publicado el 12/09/14 - por Óscar F. Civieta

Algunos bancos de Panamá se niegan a abrir cuentas a los casinos. En Chile todos los salones de juego tendrán un Sistema de Prevención del Lavado de Activos.

 

El lavado de dinero en los casinos preocupa, y mucho, en Chile y Panamá. En el primero de los países se ha establecido la obligación para estos lugares de tener un Sistema de Prevención del Lavado de Activos y del Financiamiento del Terrorismo. Más alarmante parece la situación en Panamá, donde algunas entidades bancarias se están negando a abrir cuentas a los casinos.

Esgrimen los representantes de los bancos que las mafias utilizan este tipo de establecimientos para lavar dinero y, por ello, a pesar de que los casinos dispongan de la licencia legal otorgada por el Estado, ponen un gran número de inconvenientes.

El miembro del Comité Latinoamericano para la Prevención del Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Coplaft) en Panamá Julio Aguirre apuntó, como teórica solución, la posibilidad de escudriñar los riesgos y llegar a pactos con los casinos.

Resulta paradójico que las entidades bancarias puedan negarse a formalizar una cuenta bancaria con un negocio que tiene todas las bendiciones, en forma de permisos, del Gobierno. No es, ni mucho menos, una situación normal y el Ejecutivo estatal debería mover ficha de inmediato.

El lavado de dinero en los casinos de Chile

En Chile, quizás en previsión de que se pudiera llegar a una situación como la que está aconteciendo en Panamá, ya se han tomado medidas. La Unidad de Análisis Financiero (UAF) y la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) actualizaron una normativa para responder a las directrices pergeñadas internacionalmente por el Grupo de Acción Financiera (GAFI) sobre el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo.

A colación de esta regulación, todos los casinos dispondrán de un sistema de prevención que estribará en un concepto claro: “Conozca a su cliente”. Merced a él, los establecimientos deberán recabar información de todas las personas con las que realicen operaciones propias del negocio del juego iguales o por encima de los 3.000 US$.

Renato Hamel, superintendente, señaló que las acciones de las que deberán informar los casinos serán las que tengan que ver con apuestas, cambio de fichas, de divisas, así como todas las que conlleven un intercambio crematístico.

Estos salones de juego están obligados a conservar la información de los clientes durante cinco años desde la última operación realizada por ellos. Para Javier Cruz, director de la UAF, es una coordinación potente y con un plan de trabajo común.

Esta intranquilidad que suscita en los ejecutivos la posibilidad de utilizar los casinos para el lavado de dinero no es exclusiva de Chile y Panamá. A buen seguro que otros gobiernos sudamericanos también miran con recelo estas actividades, y no sería de extrañar que en el futuro articularan normativas en pos de vigilar y establecer un rígido parapeto que no permita la limpieza de los billetes.