Codere negocia con Scioli para no perder sus negocios en Argentina

Codere negocia con Scioli para no perder sus negocios en Argentina

Publicado el 08/05/14 - por Óscar F. Civieta

El grupo español Codere está cerca de lograr un acuerdo con el gobernador Daniel Scioli. Es la compañía más importante del sector del juego en Buenos Aires.

Se vivieron momentos críticos. Diferencias insalvables. El futuro del negocio del Grupo Codere en Argentina llegó a agitarse trémulamente con la mirada puesta en el vacío. Afortunadamente para la compañía española las aguas vuelven a su cauce. Han firmado una tregua con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y vislumbran un fausto final.

No son buenos momentos para Codere. Con el 80% de su deuda en poder de los fondos buitre y en pleno preconcurso de acreedores, logró tomar algo de aire el pasado 30 de abril cuando consiguió aplazar la obligación de pago de su deuda por 10 días. Con este panorama, perder el mercado argentino sería poco menos que rubricar su carta de defunción.

Porque del país sudamericano la empresa de la familia Martínez Sampedro obtiene el 54% de sus beneficios. Es el principal operador del juego en Buenos Aires con 14 salas de bingo y más de 5.000 tragaperras. Entre casinos, bingos, etc… Codere tiene 179 salas de juego repartidas por cinco países.

2.000 millones de pesos anuales paga la empresa al Estado en concepto de impuestos. Pingües beneficios que, unidos a la dramática situación financiera de Codere, llevaron a Daniel Scioli a plantear seriamente la opción de hacerse con el poder del negocio y entregárselo al reconocido Kirchnerista Cristobal López.

Valuó la posibilidad de realizar una revisión contractual. También, a raíz de una propuesta del diputado José Ottavis, vislumbró la opción de una estatización. Al final, ni la una ni la otra.

La presencia de los fondos buitre y el insalvable, al menos hasta hace unos días, concurso de acreedores era un arma potente que Scioli sabía cómo utilizar. Pero Codere salió a flote, logró que se aplazara el pago y salvó el match ball en España y en Argentina.

Entonces decidieron que la mejor defensa era un buen ataque y le hicieron saber al diputado que, bajo ningún concepto, estaban dispuestos a desprenderse de su chorro de ingresos más potente.

Los nervios y la tensión se disiparon. Scioli aceptó hablar y, salvo sorpresa mayúscula, Codere logrará mantener, al menos por ahora, su importante negocio en Buenos Aires donde aterrizó hace 23 años.