Adelson dispuesto a que Las Vegas Sands lidere el juego en Japón

Adelson dispuesto a que Las Vegas Sands lidere el juego en Japón

Publicado el 04/03/14 - por Óscar F. Civieta

El magnate estadounidense Sheldon Adelson no está acostumbrado a que le digan que no. Cuando ansía conseguir algo es difícil que se le escape. Por dinero, desde luego, no va a ser. Después de recibir la negativa del Gobierno madrileño para construir EuroVegas, ha virado su vista hacia Oriente. Japón es el onírico deseo de Adelson y, por lo visto, tiene muy claro que conquistará el mercado nipón.

Hasta 10.000 millones de dólares, alrededor de 7.300 millones de euros, se atreve a apostar a que Las Vegas Sands será el líder del mercado de los casinos en Japón. Actitud, quizás, un tanto agresiva o chulesca; pero también lógica teniendo en cuenta el dinero que está dispuesto a invertir.

Se espera que el parlamento japonés comience a pergeñar una ley del juego en el próximo mes de mayo. El ejemplo de China, que ha colocado a Macao como el nuevo rey del juego, desbancando, incluso, a la sempiterna Las Vegas, hace del nipón un mercado realmente atractivo.

Pero para que Las Vegas Sands construya un macrocomplejo en Tokyo Bay, que es lo que pretende el multimillonario estadounidense, no basta con que él quiera hacerlo y tenga el dinero necesario (EuroVegas es un buen ejemplo). Deben ser las autoridades japonesas las que den el visto bueno y es en ese punto en el que más dudas pueden aparecer.

Para empezar, el talante mostrado por Adelson no gusta demasiado en el Gobierno japonés. Temen que el desembarco de Las Vegas Sands minimice las opciones de negocio de las empresas locales y no están dispuestos a permitirlo.

El consejero delegado del operador de casinos más importante del mundo no duda de que le permitirán instalarse en Japón. Puede que lo tenga tan claro como denotan sus palabras o, quizás, sea una táctica para lograr el beneplácito.

De momento, los contactos que ha mantenido Adelson con los políticos nipones no parecen haberle dejado en muy buen lugar. A Hiroyuki Hosoda, del Partido Democrático Liberal, le explicó con pelos y señales en qué consistía su megalómano proyecto. La respuesta que le dio Hosoda debería ser, cuanto menos, preocupante para los intereses de Las Vegas Sands.

“Tokyo tiene su propia cultura, sólo por replicar el complejo que Las Vegas Sands tiene en Singapur, no quiere decir que vaya a funcionar”, así de rotundo se mostró Hosoda. En pocos meses puede ver la luz la ley del juego en Japón. Será el momento de comprobar si Adelson se sale con la suya. En el horizonte, un objetivo, que el primer casino esté construido para los Juegos Olímpicos de 2020.